Murieron estranguladas las periodistas Marcela Yarce y Rocío González

Julio Olvera

La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal investiga los homicidios de las periodistas Ana María Marcela Yarce Viveros y Rocío González Trápaga ocurrido, al parecer, la madrugada de este jueves en la capital mexicana, informó un comunicado oficial.

Los cuerpos de ambas mujeres, de unos 48 años de edad, fueron encontrados estrangulados al filo de las siete de la mañana por dos personas que caminaban a espaldas del panteón San Nicolás Tolentino, colonia El Mirador, Delegación Iztapalapa, precisó el texto de la procuraduría capitalina.

Indicó que las víctimas, que murieron por asfixia, fueron identificadas por familiares suyos, y anotó que la última vez que las vieron fue a las 21:45 horas del miércoles, afuera de la revista Contralínea, ubicada en el céntrico crucero de las avenidas Juárez y Balderas.

Yarce Viveros era Gerente de Relaciones Públicas de esa publicación, mientras que González Trápaga fue reportera de Televisa y directora de Comunicación Social del Fondo de Fomento y Garantía para el Consumo de los Trabajadores (FONACOT), y en la actualidad trabajaba como periodista independiente.

La PGJDF señaló que al lugar se presentó una patrulla de la Secretaría de Seguridad Pública local y dio aviso al Ministerio Público de Iztapalapa, cuyos peritos iniciaron las diligencias correspondientes.

Las autoridades dijeron que esperan el resultado de la necropsia para determinar las causas de la muerte, mientras que el caso y la averiguación previa se turnaron a la Fiscalía Central de Investigación para la atención del Delito de Homicidio.

Por su parte, la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), de la Procuraduría General de la República (PGR), inició un “acta circunstanciada” por el homicidio de las periodistas y con ello, coadyuvar en las investigaciones que realiza la procuraduría del DF.

El comunicado de la PGJDF refirió que ambas mujeres, que eran amigas desde hace más de 10 años, habían acordado verse para ir a cenar, como comúnmente lo hacían, y al no saberse nada de ellas durante la noche, sus familiares presentaron un reporte de desaparición ante la policía.

Detalló que de acuerdo con las primeras investigaciones, González Trápaga era dueña de una casa de cambio en el aeropuerto, y aparentemente realizó un retiro de una fuerte suma de dinero, por lo que se indaga si el crimen se debió a un asalto.

El director general de la revista Contralínea, Miguel Badillo, dijo a medios de prensa que jamás recibieron algún tipo de amenaza o intimidación que permitirá presumir que se encontraba en peligro la vida de las dos comunicadoras.

“No teníamos conocimiento de ningún tipo de amenaza y no sabemos que pudo haber provocado este homicidio que se cometió con una gran saña y violencia en contra de dos mujeres periodistas”, puntualizó Badillo, citado por el diario La Jornada.

Confirmó que ya sostuvo una conversación telefónica con el procurador capitalino, quien le prometió llevar a fondo las investigaciones y esclarecer a la brevedad los hechos, así como la captura de los probables responsables.

En el Pleno de la Cámara de Diputados se guardó un minuto de silencio en memoria de las dos periodistas asesinadas.

La petición la hizo el legislador del izquierdista Partido del Trabajo, Gerardo Fernández Noroña, antes de los posicionamientos de los grupos parlamentarios sobre el Quinto Informe de Gobierno de Felipe Calderón y del inicio del periodo ordinario de sesiones.

En tanto, la Fundación para la Libertad de Expresión (Fundalex) elevó “su más enérgica condena ante el cobarde asesinato “de las periodistas, al tiempo que conminó a las autoridades a realizar una investigación pericial “experta, profunda, pronta y expedita, en la cual sean agotadas todas las líneas de investigación vinculadas con su trabajo periodístico”.

“Para la Fundalex es importante esclarecer que no existan grupos o personas que, aprovechando la vorágine producida por la incidencia del narcotráfico en la violencia cotidiana que hoy vivimos, utilicen el asesinato con estas características como una forma para saldar sus motivaciones particulares si en su caso lo fuera”, aseveró.

De la misma forma, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) expresó sus más sinceras condolencias y su solidaridad a las y los familiares de las periodistas, y condenó enérgicamente este asesinato que atenta ‒dijo‒ directamente contra la libertad de expresión y la convivencia social en el Distrito Federal.

Exigió a las autoridades competentes una “investigación inmediata, exhaustiva, hasta agotar todas las líneas del caso”, para dar con los responsables materiales e intelectuales de este artero crimen que enlutece al periodismo mexicano”.

En ese sentido y al lamentar también el doble asesinato, el Gobierno del Distrito Federal indicó que el procurador Mancera capitalino recibió la instrucción de investigar lo sucedido; y que el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, supervisa personalmente los avances de la investigación.

“Se revisará con atención y cuidado cualquier vinculación de los hechos con su práctica profesional”, señaló un comunicado del gobierno capitalino.

Anuncios

Acerca de juliomoa

Tres décadas dedicado al ejercicio del periodismo.
Esta entrada fue publicada en Libertad de expresión, Periodistas, Seguridad. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s